| Volver a las bases de la Ética Médica
En la antigüedad, el respeto a la dignidad, al pudor, a la confidencialidad y al trato humano del paciente, sin mayor recompensa muchas veces que el verle sano de nuevo, estaba asegurado por un simple juramento, el “Juramento Hipocrático”. No sólo limitado éste a los aspectos puramente clínicos, sino a todo lo que era inherente a la dignidad de la persona y al respeto que ésta se merece. Este juramento puede considerarse hoy en día el Primer Código de Ética Médica, que impuso, durante siglos, una buena práctica Médica y la confiabilidad en el secreto Médico.
Muchas han sido las leyes, códigos, decretos, etc., que cada país está buscando establecer en este sentido para garantizar que la práctica Médica sea con Calidad, efectividad y trato Humano, además del respeto a la confidencialidad, citando entre ellas, el llamado Código de Ginebra, que es casi similar al de Hipócrates: "Guardaré el secreto de aquel que confíe en mí, incluso después de la muerte del paciente." (Código de Ginebra, 1983).
Sin embargo, con la evolución de la ciencia médica, la tecnología moderna, pero sobretodo la creciente comercialización de la Medicina que en ocasiones llega al grado de mercantilismo Médico, pareciera que está quedando en el olvido cualquier Código de Ética Médica, existiendo ya un abismo de lo que era antes y lo que observamos que está ocurriendo hoy en día.
Resulta evidente que la salud de una persona constituye uno de los aspectos más íntimos relacionados con el Médico. La persona debe y tiene una plena confianza en los profesionales de la Medicina y no podemos dejar de lado el que existen muchas enfermedades y situaciones médicas que tienen gran connotación social: el embarazo en edades precoces, las infecciones de transmisión sexual (con su máxima expresión en el SIDA), y otras más, pero ante estas situaciones, surge la preocupación de porqué se está olvidando el tratarlas de acuerdo con ese Código de Ética y respetando las tendencias sexuales, ya que se recrimina y se juzga al paciente, se hacen diferencias en la atención acordes al status económico, siendo palpable la falta de sensibilidad, de empatía y Profesionalismo.
La intimidad y la privacidad tienen en la actualidad una concepción fundamental en la práctica de la medicina. El concepto de la medicina y de la relación médico-paciente tiende al reconocimiento de éste como un individuo responsable que debe tener un papel activo en la toma de decisiones médicas en todo momento. En este contexto nace la bioética médica, la cual centra su temática en los pacientes, la asistencia que se les brinda, las investigaciones médicas con la aplicación de nuevas tecnologías y el predominio de nuevas concepciones y patrones morales en las relaciones entre los médicos y los pacientes.
Incluso para que la medicina preventiva cumpla su cometido, el volver a las bases de la ética médica será de gran importancia para que exista la confianza y empatía necesaria entre el médico y el paciente.
Es nuestra intención el ser facilitadores y promotores del respeto al Código de Ética Médica para que las nuevas generaciones de médicos lleven estos conceptos más allá de los contenido en el Juramento Hipocrático.
Ricardo Urzúa Ortiz
Director General
Acontecer Médico
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